SOLO TE MIENTES A TI MISMO SILVIA CORZO

SOLO TE MIENTES A TÍ

CUANDO MIENTES,  SOLO TE MIENTES A TÍ MISMO, NUNCA LE  ESTÁS MINTIENDO A LOS DEMÁS

Porque a la hora de la verdad esa mentira que estás diciendo solo tiene el poder de hacerte daño a ti, por un lado porque te estás engañando, estás ocultándote algún miedo que terminarás atrayendo con la fuerza de la negación y por otro lado porque terminas volviéndote esclavo de eso que tratas ocultar y de las consecuencias de haberlo escondido. Como muchas veces  no nos damos cuenta de  esas mentiras que nos decimos y que le decimos a los demás aquí te dejo unas frases que he aprendido a identificar en mí y en los demás.

Dentro del repertorio están:

ALGUNAS DE LAS MÁS COMUNES QUE LE DECIMOS A LOS DEMÁS

  • “Él (ella) ya no significa nada para mí”
  • “No es lo que tú piensas”
  • “No sé qué me pasó”
  • “Eres la única persona en mi vida”
  • “No me pasa nada”

ALGUNAS QUE NOS DECIMOS

  • “Te necesito”
  • “Te voy a amar toda la vida”
  • “me muero por ti”
  • “Te amo”
  • “No puedo vivir sin tí”

EN GENERAL:

  • “No me alcanza el tiempo”
  • ¨No soy yo, el problema es de los demás”
  • “¿Cuándo nos tomamos un café?”
  • “Yo no soy quien necesita ayuda, eres tú”
  • “Voy a cambiar”
  • “No lo vuelvo a hacer”
  • “No me pude controlar”
  • “Sí” (o Cuántas veces decimos esta palabra queriendo decir NO)

Si algo parecido a mis ejemplos te ha pasado entiendo cómo te sientes, yo también he estado en algún momento en alguna de esas situaciones y sé por qué te digo que cuando mientes solo te mientes a ti mismo, nunca le estás mintiendo a los demás,

Te doy tres razones principales:

1.- Aunque la otra persona desconozca que le has ocultado información o le has mentido, tú  sí lo sabes y serás rehén de esa mentira porque tu paz interior estará amenazada por la posibilidad de que la verdad salga a la luz en cualquier momento, en el mejor de los casos por accidente.

2.- No le mientes a las personas, te engañas a ti mismo cuando escondes el miedo con el que justificas tu falta de sinceridad al decir esa mentira.

3.- Te pierdes la oportunidad de conocer ese miedo, de descubrir las creencias que surgen de él, de la posibilidad de cambiar esas que te hacen sentir tan vulnerable y el chance de conocerte, aceptarte, quererte más y mostrarte como eres.

No mereces perder tu paz, no tienes por qué ser prisionero de las mentiras que te dices, vale la pena correr el riesgo de mostrarte vulnerable e imperfecto porque aunque no lo creas eso alimenta tu poder interno y fortalece tu relación contigo y con los demás. Los que se acercan a ti no esperan perfección, añoran conocer tu verdad y esos que se queden contigo cuando la conozcan es porque aprecian tu valor.

COMPARTE ESTE ARTÍCULO

Share on facebook
Share on twitter
Share on linkedin
Share on whatsapp

Más contenido que puede interesarte

Comentarios

5 respuestas

  1. Amiga Silvia, muy interesante tu tema, en realidad uno como ser humano en su mayoría de los casos el recurrir con la mentira para con los que te rodean no denota más que una una falta de seguridad y amor hacia uno mismo, el recurrir al recurso de la mentira nos habla sobre una falta de honestidad e inseguridad sobre tu propia persona, una persona íntegra y confiable debe de tener una personalidad sencilla y por ningún motivo debe de reflejar una que no le pertenezca porque, el verdadero valor del ser humano es ante todo la honestidad y siempre conducirse con la verdad por muy complicada que haya sido su vida, mi comentario, y un fuerte abrazo hermosa, saludos¡

    1. Gracias por tu comentario. Creo que vale la pena fijarnos en las mentiras que nos decimos sin darnos cuenta, la coherencia evita que nos enfermemos y es un regalo amoroso para los demás.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Abrir chat
¿Necesitas Asesoria?