Si esto fuera una película, si el mundo fuera una película en la que el guionista diera las pautas de lo que va pasando en ella y nosotros fuéramos los encargados de improvisar los diálogos y de dar el paso siguiente dentro del desarrollo de esa trama, si entonces nosotros fuéramos co-escritores de ese libreto ¿Cuál sería el giro que el director nos está pidiendo que hagamos en este momento? ¿Cuál sería el siguiente paso qué deberíamos dar?

 

¿Te diste la posibilidad de sentarte a reflexionar sobre lo que este momento significa para tu vida? ¡Para por favor! Para un momento. Te lo ha dicho la vida, te lo sigue diciendo. Lo que está pasando aparentemente afuera no es ajeno a lo qué hay ahora en tu interior y por eso la solución debería darse ahora ahí mismo. Los hechos no suceden por azar, son el resultado de algo, de la expresión de un pensamiento o una emoción, del cumplimiento de un deseo, de una intención que se materializó o se manifestó en nuestro mundo interno o externo de alguna manera. Entonces si esto fuera una película que co-escribimos haber llegado a este punto no es producto de una coincidencia ni es un acontecimiento aislado de nosotros. 

Ya tu corazón sabe de dónde vienes, qué llamado de tu Ser te trajo hasta acá y a donde necesitas ir. Pero tú ¿ya te diste cuenta? ¿Ya paraste a preguntarte en esta película, ¿qué es lo que quieres que pase? ¿Cuál es la siguiente escena que quieres protagonizar? Necesitas tomarte ese momento de reflexión, de introspección, de mirar, de hacerte cargo de ti, de tus emociones, de las consecuencias de tus acciones conscientes e inconscientes. Nadie lo va a hacer por ti. Nadie tiene la culpa de tus desgracias como tampoco de tus aciertos. Solo tú debes corregir el curso de tu vida, cambiar el libreto, re escribir diferente el siguiente momento. Eso se llama libertad y tú la tienes, no hacer uso de ella correctamente es injusto contigo y con el mundo. Injusto no es “un Dios que permite que esto pase” injusto es que tengamos la capacidad de crear actos de amor, de paz, de compasión, de solidaridad, de perdón y los desperdiciemos.

¡Por favor para! Pero no para esperar que todo vuelva a ser como antes sino para observarte y re escribir tu historia, esta vez con una conciencia nueva, esta vez con más responsabilidad.